Las patatas asadas o fritas requieren prestar atención a la temperatura y la grasa.
Control del acrilamida: si las patatas se fríen o se asan, se debe evitar que adquieran un color marrón oscuro o negro para minimizar la formación de acrilamida.
Almidón resistente: si las patatas se cuecen/hornean, se enfrían y luego se calientan, aumenta su contenido de almidón resistente, lo que reduce el índice glucémico.
Máxima conservación de las vitaminas: Las verduras de hoja verde (eneldo, perejil) son fuente de vitamina C y ácido fólico. Deben añadirse crudas y al final de la cocción para conservar al máximo estas vitaminas sensibles al calor.
Control de la grasa: Para freír, utilice aceite fresco con un punto de humeo alto.

